(Imagen de Games Station)
Muchos
gamers consideran incoherente hacer tal comparación, aludiendo que las consolas
del momento: Play Statiom, Xbox, Nintendo Wii y demás, son tremendamente
superiores. Dentro de esa pugna, existen muchas variables a analizar, para
determinar qué aparato es el mejor a la hora de jugar.
1. Ampliabilidad
Cuando
un PC se queda pequeño, puedes actualizar el hardware. Una consola, sin
embargo, viene con un cierto hardware predeterminado que tú no puedes
configurar más allá de la elección de la capacidad del disco duro, y cuando esa
maquinaria se quede obsoleta, tendrás que comprarte otra. Además, es muy
probable que la nueva no sea retrocompatible con muchos de los juegos y de los
periféricos de la anterior. Las consolas son plataformas cerradas, tanto en el
software, que es lo que señalábamos en el punto anterior, como en el hardware.
Aunque seas un genio de la electrónica, ni se te ocurra abrir la carcasa para
ampliar la RAM, porque si lo haces pierdes la garantía.
2. Calidad
gráfica
Ninguna
consola puede correr los juegos como un PC gaming. Es normal
que PS4 Pro no pueda alcanzar las cotas de calidad gráfica de un PC,
plataforma que siempre estará a la cabeza en cuanto a tecnología. No en vano,
para hacernos con un PC que pueda mostrar juegos AAA en 4K nativas a 60 fps
necesitamos desembolsar una suma de dinero bastante superior a los
399 euros que cuesta la PS4 Pro.
3. Controles
La
combinación de teclado y ratón es la mejor para muchos géneros. Que si el nuevo
Kinect de Xbox One, que si el mando con pantalla incluida de Wii U, que si el
control pad de PlayStation 4 con sensor táctil, son aptos para jugar juegos de
deportes, y acción, es algo cierto. No obstante, por mas tentador que suenen
estas características de las consolas, a la hora de jugar juegos de estrategia,
estas consolas se quedan cortas, y el teclado y ratón de la PC es
definitivamente idóneo.
4. Precio de los juegos
Refiriéndonos
a euros, en PC los juegos son más baratos que en consolas. Esto es algo que ni
los más furibundos apologetas de las consolas pueden negar. Pongamos unos
cuantos ejemplos. Saints Row IV: en PC
cuesta 49,95 €; en Xbox 360 y PlayStation 3 cuesta 10 € más. MotoGP 13: en PC cuesta
39,95 €; en Xbox 360 y PlayStation 3 cuesta 25 € más. Batman Arkham Origins: en PC
cuesta 49,95 €; en Xbox 360 y PlayStation 3 cuesta 10 € más.
5. Catálogo
Hay
más juegos exclusivos de PC que exclusivos de consolas. La razón tiene que ver
con dos ventajas del PC que hemos mencionado antes: la libertad y los
controles. En cuanto a la libertad, para distribuir un juego en PC sólo tienes
que colgarlo en Internet. En cambio, para distribuirlo en una consola necesitas
pasar por el filtro de la compañía fabricante del dispositivo, ya sea para que
te deje comercializarlo en formato físico o para que te deje venderlo en su
tienda online.
6. Retrocompatibilidad
Los
juegos de PC antiguos funcionan en los PC actuales. Prueba a meter tus viejos
cartuchos de Super Nintendo en la ranura de la Wii, a ver si puedes. Es cierto
que las consolas ofrecen la posibilidad de jugar a juegos antiguos, pero suele
ser pasando por caja, es decir, que si compraste un juego en su día y ahora
quieres volver a jugarlo pero en una plataforma actual, tienes que pagar dos
veces por lo mismo.

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